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Un perfume define la personalidad de quien lo usa, porque ese aroma distingue y le da un toque único a quien lo lleva. Puede también ayudar a proyectar la idea de ciertos atributos e incluso impresionar a alguien.

Una fragancia puede hacernos parecer más atractivos, dar una imagen de misterio, elegancia, jovialidad, madurez, sofisticación o seriedad. Solemos asociar cada fragancia a una característica de la personalidad. Y muchas veces usamos un perfume u otro en función de lo que queremos contar sobre nosotros mismos.

Suele pensarse que escoger un perfume es algo sencillo, pero en la práctica no es así, se tienen en cuenta múltiples factores. Seguir algunos consejos y saber qué impacto causará no solo en quien lo usa, sino en quienes lo percibirán es determinante para encontrar el perfume ideal.

Afortunadamente en el mercado existe una amplia oferta de fragancias para todos los gustos. Existen tiendas físicas donde se pueden probar olores hasta dar con la ideal y también tiendas online como Superesencia, donde encontrar las mejores ofertas y precios en perfumes.

perfumarse

No salimos de casa sin antes perfumarnos si nuestra meta es conquistar a una pareja, celebrar una ocasión especial o simplemente destacar entre los demás al estimular los receptores olfativos de quienes nos rodean.

Un perfume ha sido desde siempre un regalo inmejorable, existen marcas reconocidas como Bulgari, Agua Brava, Benetton, Puma, Coco Chanel, Burberry, Loewe, Tommy Hilfiger, Tous, Massimo Dutti, Puig, Pacha que son garantía de una fragancia deliciosa. Pero no todas las fragancias le van bien a cualquiera.

Familias aromáticas

Para la elaboración de los perfumes se usan ingredientes que se clasifican en familias aromáticas, que ayudan al usuario a decantarse o elegir algunas notas que le sean más gustosas. Se basan en las siguientes clasificaciones:

Florales: Son aquellos que se agrupan o tienen el olor a flores. En el caso femenino los componentes más importantes para los perfumes son rosas afrutadas, flor de azahar y narciso. De ellos se desprenden los Floral-Oriental, Floral-Frutal, Floral-Amaderado y especiado.

Acaramelados: Que tienen dos vertientes. Los dulces que se componen de aquellas fragancias con notas de chocolate, vainilla y leche con otros toques como musgo, madera y especies. Y los frutales con aromas como frutas entre ellas durazno, peras, manzanas o frambuesas que se combinan con aromas florales para crear un perfume fresco.

Orientales: Esta familia rememora olores, sabores y paisajes de Oriente. Contienen aromas sensuales y cálidos, entre los que resaltan almizcle, vainilla, maderas preciosas y flores exóticas. Su resultado más importante: Son perfumes refinados y cautivadores.
Especiados: Se dividen en Chypre y Madera.

Chypre: En esta categoría se agrupan aromas como el pachuli, jara, musgo de roble, almizcle, ámbar y rosa, que se combinan con los aromas florales para producir perfumes fuertes, fáciles de reconocer por su aroma.

Madera: Son más para hombres porque dan toques secos y elegantes. Se trata de aquellos con corazón amaderado, cálidos, aromáticos y con toques de pachuli y sándalo.

Gourmand: Fragancias que incorporan varias notas. Destacan la miel, chocolate o vainilla que se conocen como gourmet.

Cítricos: En estos resaltan notas de limón, pomelo, bergota y naranja.

Para la mujer

Para la mujer es importante tener seguir algunos de los siguientes consejos: No es lo mismo tener 18 o 20 que 40 años. En cada edad la piel es distinta, el PH cambia y por ello hay que tener en cuenta qué se está buscando según este criterio cronológico.

Las más jóvenes, a los 20, se decantan por lo general por los perfumes florales, etapa en la que resaltan el jazmín, los linos, el ámbar y las magnolias.

varios perfumes

A partir de los 30 la mujer como va madurando opta por perfumes cítricos, claro que son esencial floral pero con ese toque diferenciador.

A los 40 se van por los clásicos, esos perfumes elegantes, en los que son ideales los de nardos, hierbas y los olores más fuertes.

Duración o fijación

Los perfumes no son todos iguales como hemos visto, por lo que no todos tienen la misma capacidad para duración o fijación en tu piel, por lo que hay una serie de trucos para identificar cuáles se fijan más o como prolongar su aroma.

Cuando pruebes un perfume colócate en las muñecas, detrás de los codos, incluso las rodillas y orejas. Son conocidos como los puntos de calor y antes de elegirlo, rociarlo en algunas de esas partes y esperar por un tiempo prudencial, recomendable unos 30 minutos como mínimo, te permitirá saber cuánto tiempo puede permanecer junto a ti.

Piel

El PH de la piel es otro factor importante para la persona. Un perfume pueda dar una fragancia diferente en cada persona y eso depende su piel, ya que cada uno tiene un olor corporal particular, por lo que es un tema a tener presente cuando se elija un perfume. Además el tipo de piel es determinante. No es lo mismo tenerla seca, grasa o mixta. Si es es seca, el olor se disipará más rápido, por lo que un perfume muy concentrado o fuerte surtirá más efecto de permanencia en este tipo de pieles.

Dónde colocarlo

Para las mujeres los sitios ideales para colocarse el perfume son las muñecas, detrás de las orejas, el escote y la nuca, que son los mejores puntos para que permanezca más tiempo. Recuerda que rociarlo sobre la ropa elimina más rápido su aroma y sobre el cabello lo puede resecar y le quitará brillo por el alcohol que contienen.

Lorena García recomienda tener una piel humectada porque garantiza la adherencia de la fragancia por más tiempo, así como usar la misma línea de baño (gel, crema, talco) del perfume para potenciar el efecto.

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